Los teléfonos modulares son una de las estrategias de las compañías fabricantes para diferenciarse de la competencia y del techo al cuál llegaron los celulares con “más de lo mismo”.

En este caso, y tras haber probado cada uno de los módulos, puedo decir que la idea es buena y que la utilidad de los complementos puede ser genial, si es lo que necesitamos.

En principio, el celular en sí es el Moto Z Play, un gran teléfono porque cumple con los requisitos que son indispensables hoy en día: mucha batería, poder de procesamiento y calidad de sus componentes. Es decir, tiene una gran cámara de fotos, es liviano, ergonómico y su procesador Snapdragon 625 responde bien. En líneas generales tiene un punto por debajo de la línea tope de gama, que no es Play.

Carcaza incluida

Es un teléfono grande, de 5,5 pulgadas Full HD y tiene 3 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento que se pueden ampliar hasta 2 TB. Es más gruesito que el MotoZ pero igual es un teléfono liviano.

Yendo a lo importante, la batería es de 3.510 mAh y promete una autonomía superior a los dos días o 50 horas. ¿Cumple? Depende del uso que le demos pero sí, los teléfonos Motorola tienen ese gran diferencial que es batería duradera. Y además tenemos dos paliativos. Una carga rápida con el cargador de la compañía (siempre, en todos los modelos, hay que respetar el cargador propietario para que funcione correctamente) más la tecnología de la empresa llamada TurboPower con el cable USB Tipo C, ofrece 8 horas de energía en 15 minutos de carga y puede obtener hasta 5 horas en 5 minutos de carga.

USB Tipo C, Sensor dactilar y MiniJack

El Moto Z Play tiene una pantalla AMOLED de 5,5’’, pero en lugar de QHD como en el Moto Z, es Full HD; corre bajo Android, pero gracias a 3 GB de RAM en lugar de los 4 del modelo más potente. Lleva un Snapdragon 625 en vez del 820 de su hermano mayor.

La conectividad del celular es completa. Tiene 4G LTE, Bluetooth 4.2, WiFi 802.1 b/g/n y NFC. El sistema operativo, Android 6.0.1 Marshmallow, aunque podrá actualizar en algún momento al próximo Android llamado Nougat. Además, tiene un sensor biométrico en el frente del equipo que funciona muy bien reconociendo nuestros dedos para desbloquearlo.

La cámara trasera tiene 16 megapixeles, una apertura de f/2.0, flash de doble tono, autofoco por láser y detección de fases. Saca lindas fotos y veloces, con una buena interfase que permite ajustar algunos parámetros de manera manual (¡al fin!) aunque carece de estabilización óptica. En cuanto a la frontal, tiene 5 megapixeles con flash y un gran angular de 85 grados.

Moto Mods

Debo decir que me enamoré del proyector. Se llama Insta-ShareProjector y si bien tiene algunas limitaciones que, si se saben controlar, puede ser muy bien aprovechado. En primer lugar, consume mucha batería. Si bien el módulo tiene su propia fuente de energía de1100 mAh, su autonomía no supera los 30 minutos. Pero se puede configurar que, cuando se le acabe su batería, utilice la del teléfono. Todo esto genera que la terminal este caliente mientras se está proyectando una película, pero si no se le pide más que eso, funciona a la perfección. Su modo de uso es muy simple, se apoya y se acopla a través de un sistema de imanes que funciona muy bien. Tiene un piecito para acomodar la proyección que puede llegar a alcanzar las 70 pulgadas en una pared, con resolución WVGA de 854x480 pixels (408 ppi) que puedes proyectar sobre cualquier superficie. Tiene un botón para hacer foco para ajustar la distorsión propia de los proyectores. Para usarlo, recomiendo conectar a través de bluetooth o cable un parlante que amplifique el sonido del material audiovisual que estemos viendo. Lo use en año nuevo para proyectar una película entera y convertí el lugar en un verdadero Cinema Paradiso.

La cámara también está muy bien, porque no utiliza el lente del teléfono sino el módulo desarrollado junto a Hasselblad. Lo único que “chupa” del celular es la batería, el lente y el disparo tienen vida propia. Cuenta con un sensor de 12 megapixeles, botón de disparo de dos tiempos, zoom óptico de 10 aumentos y flash Xenón. Este suplemento sí tiene estabilizador óptico para las fotos y su resultado es similar al que ofrece una cámara semi-profesional. Las fotos se pueden capturar en formato RAW para ediciones en Photoshop.

El módulo batería también es genial, porque es como una batería externa que se adosa al teléfono y nos brinda más autonomía. Cuando la estemos cargando o usando, la interfase del teléfono nos informará de donde está consumiendo la energía y cuánto queda disponible.

 

Los Parlantes fueron desarrollados con JBL y al acoplarse ofrecen una óptima calidad amplificada de sonido. Son muy fáciles de usar y no hay mucho más que decir al respecto salvo que este módulo también tiene batería propia con autonomía de 10 horas y además, permite acoplarse a otros para transmitir en simultáneo música desde diferentes lugares.  Su potencia, más de 100 decibeles.

Por último, no es necesario instalar nada para comandar los módulos pero el software Administrador de Moto Mods para elegir el modo en que el equipo consume las baterías y la eficiencia de la misma.

Precio y disponibilidad

Esto sí que va a variar, por ejemplo, la empresa Personal ofrece el Moto Z Play y el Moto Mod proyector desde 11.700 pesos.

La oferta de la empresa Lenovo (la dueña de Motorola), es el teléfono liberado con un Moto Mod Style Shell de nylon balístico rojo (que es la tapa intercambiable) a 18.000 pesos.
La Music Edition incluye el Moto Z Play, el Moto Mod Style Shell de nylon balístico rojo y el JBL Soundboost Speaker con un 65% de descuento, a 19.000 pesos.
La PhotoPro Edition incluye el Moto Z Play, el Moto Mod Style Shell de nylon balístico rojo y el Moto Mod Hasselblad True Zoom, con un 40% de descuento, a 22.800 pesos.
La Movie Edition incluye el Moto Z Play, el Moto Mod Style Shell de nylon balístico rojo y el Moto Mod Insta-Share Projector, con un 40% de descuento, a 22.800 pesos.