Hace unos días los medios informaron la muerte del MP3. ¿Qué significa que un formato está muerto? ¿Que no se usará más? ¿Su falta de actualización? Para la des-información actual, significa que el formato ya es libre de patentes y puede ser usado sin royalties por todo el mundo. El MP3 no murió, sino que por fin, es libre.

La fecha de la sentencia la emitió la misma empresa propietaria de sus patentes. Los responsables del Instituto Fraunhofer IIS publicaron que “el 23 de abril de 2017, el programa de licencias de mp3 de Technicolor para ciertas patentes y software de Technicolor y Fraunhofer IIS relacionados con el mp3 expiró“.

Cuando un producto no tiene patentes sucede lo mismo que cuando una canción, un libro o un programa de software no las tiene: puede circular sin restricciones por todo el mundo. Antes de quedar libre, las ganancias pueden ser millonarias, según de lo que estemos hablando. En el caso del formato MP3, fueron millonarias. Según publica este artículo de Xataka, la Fraunhofer Society logró unos ingresos por más de los 100 millones de euros en 2005.

La codificación de archivos MP3 no funcionaba en todos lados, a menos que sus patentes fueran pagadas. Algo que no podía ocurrir con sistemas de código abierto y circulación gratuita como las desarrolladas en GNU-Linux. Ninguna de sus distribuciones estaba dispuesta a pagar por un producto cerrado, lógicamente.

Por eso, ahora que es libre de regalías, sus antiguos “dueños”, informaron confusamente que ya no habría nuevas actualizaciones y otros datos que nada tienen que ver con su “muerte”.

La única pérdida del MP3 era su ganancia con respecto al formato de audio. Es decir, se perdían datos en la codificación y la calidad de sonido era acotada pero ágil para transportar en los reproductores de audio contemporáneos.

Hay muchísimos otros formatos mejores o alternativos al MP3 pero es llamativo que ahora recomienden los que aún son propietarios, como el formato AAC o el formato MPEG-H.

La única verdad de esta noticia es que quienes desarrollen productos y actualizaciones son los que terminarán reviviendo o matando, finalmente, al MP3.

Comparto este video que realizamos en Tecnología Invisible sobre la evolución de los formatos de música digital.