Poco a poco empiezan a surgir estudios que analizan cuáles son los efectos de los nuevos usos y costumbres de la tecnología en la sociedad.

En este caso, el estudio británico realizado por la Royal Society of Public Health (RSPH) y la Universidad de Cambridge asegura que Instagram podría ser la aplicación más nociva entre los adolescentes. Las razones, la salud psicológica de los usuarios más vulnerables, los chicos. También lo son el resto de las redes, pero quizás en menor medida, como Shapchat, Facebook y Twitter. YouTube, en cambio, sería la más positiva de todas las mencionadas.

El estudio, disponible aquí, valoró 14 factores positivos y negativos en un grupo de 1.500 usuarios ingleses de entre 12 y 24 años. Las claves del estudio son:

• El 91% de las personas de 16 a 24 años usan Internet para redes sociales
• Las redes fueron descriptas como más adictivos que los cigarrillos y el alcohol
• Las tasas de ansiedad y depresión en los jóvenes aumentó un 70% los últimos 25 años
• Su uso está vinculado con un aumento de las tasas de ansiedad, depresión y sueño deficiente
• El acoso cibernético es un problema creciente: 7 de cada 10 jóvenes lo experimentó
• Las redes sociales pueden mejorar el acceso de los jóvenes al experiencias de salud y de información especializada sobre la salud
• Los que utilizan las redes sociales informan que son más apoyados, emocionalmente hablando, a través de sus contactos.

Los resultados en Instagram fueron los más devastadores, porque afectan la autestima de sus usuarios con respecto a la imagen corporal, el rendimiento de los chicos con respecto a las horas de sueño y el miedo a quedarse “afuera”, algo que se denomina FoMO (Fear of Missing Out) y que tiene que ver con la sensación de estar perdiéndote algo al ver como los demás se divierten. También salió reprobada en lo que a ciberacoso se refiere: la app genera ansiedad, depresión y sensación de soledad. Los puntos positivos son que también ayuda a expresar a los usuarios y a encontrar identidad propia.

Snapchat va por la misma línea negativa que Instagram en lo que se refiere a horas de sueño y ansiedad social. Facebook, es la red social más peligrosa para el ciberacoso aunque cuenta con herramientas para ofrecer apoyo emocional. Y Twitter, sale mitad negativo y mitad positivo.

A YouTube, en cambio, es la que más motiva a los jóvenes aunque el que menos los deja dormir por la cantidad de horas que se le dedica a su visionado. También permite tomar conciencia de diferentes temas dada la cantidad de material que hay para elegir.

FoMO es un concepto más que interesante y que no sólo aplaca la autoestima de los más chicos, sino de todo. En la era de la hiperinformación, la constante catarata de recomendaciones de comidas, lugares para salir, libros, películas, series, etcétera, genera la sensación de que hay demasiados libros que leer, películas que ver, ítems de los cuáles estar al tanto y noticias que requieren estar al día. FoMO es asociado con un estado de ánimo inferior y una menor satisfacción con la vida.

Shirley Cramer, directora ejecutiva de la Real Sociedad de Salud Pública (RSPH CBE) que realizó el estudio, asegura que las redes sociales se han convertido en un espacio en el que formamos y construimos relaciones, damos forma a nuestra propia identidad, nos expresamos y aprendemos sobre el mundo que nos rodea. Y todo esto, está intrínsecamente ligado a la salud mental.

La percepción de la imagen corporal es otro de los puntos vulnerables detallados en la investigación. El informe indica que nueve de cada 10 adolescentes dicen que están descontentos con su cuerpo. Por hora, se suben todos los días 10 millones de Fotos a Facebook. “Los estudios han demostrado que cuando las niñas y las mujeres en su adolescencia y ven Facebook por sólo un corto período de tiempo, las preocupaciones de la imagen corporal son más altas en comparación con los no usuarios”, detalla el estudio.

Otros datos preocupantes son los que indican que siete de cada 10 jóvenes han experimentado ciberacoso: “Los jóvenes son dos veces más propensos a ser intimidados en Facebook que en cualquier otra red social. Las víctimas de intimidación son más propensas a experimentar bajo rendimiento académico, depresión, ansiedad, automutilación, sentimientos de soledad y cambios en la rutina y comer”.