Hace tiempo que la Unión Europea está inquieta por la inteligencia artificial y el alcance de los robots. No sea cosa que la ciencia ficción se haga realidad y no se haya previsto el panorama. Por eso vienen discutiendo las leyes de robótica que, de aprobarse, regirían a las empresas desarrolladoras de software y hardware con inteligencia artificial.

El encargado de definir las seis leyes propuestas por la Unión Europea será el Parlamento Europeo, con el objetivo de regular la interacción con los ciudadanos y las empresas que nuclea el órgano ejecutivo.

Algunas de las leyes en cuestión son:

  1. Interruptor de emergencia. En caso de que el robot o software en cuestión pudiera convertirse en un peligro para los seres humanos, podría ser desactivado.
  2. Queda prohibido crear robots que tengan como intención hacerle daño a los humanos. Algo similar a lo que planteó Isac Asimov en sus Leyes de la robótica.
  3. Está prohibido crear vínculos emocionales con un robot o un sistema con inteligencia artificial.
  4. Todo fabricante o propietario de un robot de tamaño considerable deberá contar con un seguro por su potencial posibilidad de producir daño o generarse un fallo en su sistema.
  5. Derechos y obligaciones. La figura legal para esta ley es la de “personas electrónicas” y por lo tanto tendrán que cumplir ciertas normas y gozar de derechos, junto a su propietario y/o programador.
  6. Impuestos. Para reducir el impacto social que pudiera generar el desempleo de trabajos tradicionales, los robots deberán pagar seguro social e impuestos como si se tratara de personas físicas.
  7. Proteger a la humanidad del riesgo de manipulación. Imaginen que un sistema de inteligencia artificial puede tener las mismas y más aceitadas aptitudes para dicha acción que los humanos.
  8. Evitar la disolución de los vínculos sociales. Los robots deberán ser construidos como agentes auxiliares y no como sustitutos de las personas.
  9. Igualdad al acceso al progreso. Si entre los humanos existen brechas sociales, entre los costosos robots y quienes puedan adquirirlos, la brecha aumentará aún más. Si se masifican, habrá que luchar para que la brecha se reduzca en vez de seguir creciendo.

Son varias las predicciones que aseguran que la mitad de los puestos de trabajo actuales serán suplantadas por robots en los próximos 30 años y el panorama aumenta en la Unión Europa, donde afirman que se perderán 5 millones de puestos de trabajo en los próximos 4 años.

La propuesta legislativa también tiene en cuenta la seguridad, la privacidad, la integridad, la dignidad, la autonomía y la propiedad de los datos.

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