Perfetti sconosciuti es una película italiana que narra lo que podría pasar si un grupo de amigos, casi todos parejas entre sí, pusiera a disposición la vida privada que lleva dentro del celular. No toda, sino la que transcurre desde el momento en que deciden seguir esta consigna a modo de juego, dejando a disposición todos los teléfonos sobre la mesa. El que recibe mensaje o llamado, deberá responderlo en público, además de mostrar su contenido.

Perfectos desconocidos, su nombre en español, es una hermosa metáfora de cómo los celulares se convierten en cajas negras no de la vida misma, sino de todo lo que no se puede contar: dejan al descubierto tramas ocultas, permiten tener vidas paralelas y, en el mejor de los casos, nos convierten en esclavos de su contenido y conectividad. Todo en medio de una noche de eclipse, la cuál está retratada a modo de selfie en esta nota.

La película se estrenó el año pasado pero se realizó hace algunos años , algo que se puede apreciar en los modelos de smartphones. El más notorio, un BlackBerry blanco con teclado y sin pantalla táctil. Dato menor pero no tanto, cada año que pasa en la vida de las hipercomunicaciones aumenta las consecuencias de la dependencia de la caja negra. Las implicancias del celular son desoladoras según desde donde se lo mire. Podemos hablar de nomofobia (ansiedad de no tener el celular encima), mal que padece el 77% de la población, hasta fomofobia (Fear of Missing Out), el miedo a perderse de algo o a ser excluido.

Algo de esto se plantea en el filme de Paolo Genovese, como una suerte de “Verdad-consecuencia” que se va poniendo cada vez peor, porque los personajes y las excelentes actuaciones de Valerio Mastandrea, Kasia Smutniak, Marco Giallini, Alba Rohrwacher, Anna Foglietta, Giuseppe Battiston y Edoardo Leo lo hacen posible.

Quizás sea más impactante el mensaje o la sensación que dice que la película propiamente dicha. La 1 hora y 37 minutos que dura no sólo se hace llevadera, sino que se queda corta, como si fuera un capítulo de Black Mirror pero sin ciencia ficción: verosimilitud a pleno. Eso sumado al gran guión, redondeado por cinco escritores, y la impronta que dejó la película en el mundo: cinco países preguntaron por sus derechos.

Uno de ellos fue Alex de la iglesia, quien acaba de estrenar su versión española. Aquí ambos trailers.

La película original Italiana de Paolo Genovese:

 

La de Alex de la Iglesia, flamante estreno