Semana movida en el mundo de la desinformación y las fake news. Arrancó el fin de semana pasado con la muerte del millonario acusado de tráfico sexual Jeffrey Epstein, siguió en la semana con la suspensión -o no- del congelamiento de los precios de la nafta y coronó el tema con Javier Santarone, presidente del Concejo Deliberante de Maipú, provincia de Buenos Aires.

Todo se resuelve chequeando y esquivando al clickbait. O leyendo bien. Al tuit fácil por parte de los medios de comunicación. Pasa en Argentina, en Uruguay, en Estados Unidos, en todo el mundo.

¿Estamos ya en el punto que menciona la serie Years and Years donde TODO es fake news?

Veamos. No son tan sofisticadas las noticias, simplemente, es lo que alguna gente está dispuesta a creer más rápido. Las plataformas de noticias -y quienes la consumen- tienen un sesgo por lo sensacional, lo no verificado, lo emocional y lo falso.

Las noticias falsas en Twitter se difunden más rápido, más profundo y más ampliamente que las verdaderas

El congelamiento del precio de la nafta fue anunciado parecía haber dado marcha atrás a raíz de las declaraciones del presidente, Mauricio Macri. Fue necesaria una aclaración a las 21.30 del 14 de agosto, luego de ratificar que negociarían con las petroleras. Sin embargo, válida la confusión o desinformación, cundió el pánico en las redes.

Sucedió algo similar con el fallecimiento de Epstein. No sólo desinformación sino conspiración en redes sociales, como bien analiza esta nota de Vox. “Otro hallazgo simple, irritante, en psicología: cuanto más escuchemos una información repetida, más probable es que la creamos. Cada vez que escuchamos una historia, la historia se vuelve más familiar. Y nuestros cerebros tienden a confundir la familiaridad, o la prominencia, con la verdad”.

Lo que sucedió con Epstein y su -finalmente confirmado- suicidio. Pasaron dos días hasta que se conoció que los guardias de seguridad, que debían hacer las rondas reglamentarias cada media hora, habían falseado los documentos porque no habían pasado. Por esa razón, quizás, el magnate acusado de abuso sexual tuvo tiempo de colgarse.

Lo cierto es que fue Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, con un tuit, quien sugirió remitió a la sugerencia del actor y comediante Terrence K. Williams de que la muerte de Epstein podría estar vinculada al ex presidente Bill Clinton. A partyr de allí nació el hashtag “#ClintonBodyCount” y BUM.

Las fake news, más veloces que las noticias reales

Las noticias falsas siempre se moverán más rápido que la verdad
En 2018, los científicos del MIT publicaron un estudio que es instructivo sobre este tema y me hace preguntarme si las noticias falsas y las teorías de la conspiración son un problema que las plataformas tecnológicas pueden resolver realmente. El estudio analizó millones de tuits enviados entre 2006 y 2017 y llegó a esta conclusión: “La falsedad se difundió significativamente más lejos, más rápido, más profundo y más ampliamente que la verdad en todas las categorías de información”.

Por último, una fake-news aprehendida como cierta, puede llevar a pasar malos momentos. Fue el caso del candidato a concejal Santarone cuando dijo que lamentaba la elección de Alberto Fernández como candidato a Presidente porque se trataba de un hombre que está enfermo de cáncer” al cual “le queda poco tiempo de vida“.

¿De dónde surgió esa información? De un viral en WhastsApp que, como “buena FakeNews” comienza afirmando que la información es real y de fuente fidedigna.

Viral Whastapp

En la era de las fake news y deep fake, estamos perdidos si no podemos diferenciar una noticia falsa de una verdadera. El periodismo es indispensable en este momento, pero no el que difunde este tipo de información, sino el que se toma el tiempo de chequear y respalda toda la información que surge de sus filas con este tipo de rigor.

¿Recuerdan el video -ralentado- de Patricia Bullrich? No fue un deep fake, fue simplemente un video retocado. Pero tampoco fue una idea original argentina, sucedió antes con la presidenta del la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, editada para que pareciera que estaba borracha arrastrando las palabras.

Definitivamente, tenemos que re-aprender a descifrar la información. Tanto los adultos como en la escuela, es necesario fomentar el pensamiento crítico.

Continuará…

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